Spider – David Cronenberg

La pérdida de la percepción entre qué es real y qué no, a simple vista, parece significar una mera confusión en la dicotomía realidad-ficción. Pero indagando entre la esencia de lo no-real, deviene bastante tosco simplificar lo-que-no-es-real sólo como su contrario.

Nuestro bien distinguido Cronenberg dedica (más de) una película entera a investigar en los límites de la realidad. De Spider podría escribirse un ensayo de incluso más páginas que su novela original, unas 250, a cargo de Patrick McGrath. No es ese mi propósito ahora, con ánimo de no desvirtuar la mirada hacia una de las tantas peculiaridades del film; sigamos, entonces, con la metafísica.

Aunque al servicio de una lógica causa-efecto, el discurso del film muestra como real una situación que nadie cuestiona. El perspectivismo metodológico empleado empapa la convicción del espectador, que cree en lo que está viendo. ¿Por qué? El límite de la realidad, con una metarealidad o una surrealidad si se quiere, se sitúa donde el adoctrinamiento del espectador quiere. La percepción del fenómeno lógico, que resulta familiar ya que lo hemos aprendido en nuestro entorno (el Sol brilla y el cine así lo muestra, el hombre habla y el cine así lo muestra, etc.) configura una realidad incuestionable. Esta fuente, el conocimiento sensible, práctico, dinámico, etcétera (muchos otros nombres) parece no dejar ver que existen, de hecho, otras realidades, cuya configuración es eficazmente la misma y cuya esencia es, siempre, relativa al individuo. El film utiliza el trastorno psicológico, la tara mental, para justificar una confusión entre la realidad aparente y la realidad latente, la verdadera convicción del individuo, de Spider. Y va más lejos. La cinta versa a modo de metarelato sobre la imposibilidad de Spider de distinguir entre lo que pasó verdaderamente y lo que él creyó que ocurrió. Pero tambien manifiesta la imposibilidad del espectador, ajeno al impedimiento por discapacidad, de saber cuál es la realidad auténtica. De hecho, se hace constar la ausencia de una realidad verdadera, única o unívoca en lo que a funciones se refiere, pues cada cuál actua conforme a su noción de realidad. El desperfecto (a mi juicio) del film, que desvirtua un poco este aspecto de cara a favorecer un entendimiento continuo del relato, se da en el momento en el que Cronenberg confunde visualmente las dos realidades. Se da en el momento en el que el director tiñe de moreno a la madre prostituta de Spider, muerta, y da a entender de repente una posible dislexia en la percepción del entorno. Las contestaciones del padre al hijo horrorizado por pensar (creer) que éste ha matado a su madre deberían bastar para introducir en el espectador la idea de que el niño, por ser niño (inocente, puro, etc…) no tiene porqué tener razón. El padre, relacionado con el alcohol, un cuidado cuestionable del hogar y una madre (auténtica o no) deprimida, esta dado a perder la razón. El espector asiste al asesinato de la madre morena de Spider (¿esta señora existe fuera de la mente del niño?), de forma violenta. A partir de ahí nada, salvo una plasmación icónica de una posible subversión de la historia (quizás Cronenberg se vio obligado, al fin y al cabo, a cambiarle las caras a las señoras) hará contemplar otras posibilidades.

En relación a esto, podemos preguntarnos por qué razón Spider entra en un manicomio (podemos preguntarnos, sin duda, incluso por la autenticidad de ello). ¿Mata a su madre sin saberlo y se le tilda de enfermo mental? ¿O acaso el padre verdaderamente mata a la madre y descuida (tal y como Spider niño cree) el cuidado de su hijo, quien tras una infancia dolida de horror y destrucción del nucleo familiar desarrolla unas precepciones antisociales (por ejemplo), en acuerdo con la doctrina freudiana? Es sin duda obvia la imposibilidad de conocer la verdad, pues se nos han ofrecido pruebas sobre la ausencia de una única visión. Que cada cuál saque sus propias conclusiones.

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One Response to Spider – David Cronenberg

  1. Roy Bean says:

    La tengo un poco lejana en la memoria, pero posiblemente sea la mejor pelicula que trata el tema de la esquizofrenia (junto a Lilith, de Robert Rosen) Spider es una escalofriante radiografía de la locura realizada por y como digo, la película hace un retrato de la esquizofrenia a través del personaje de “Spider” inquietante. Con predominio de largos silencios, acompañando al protagonista a través de sus recuerdos, que nos acompañan para ser testigos de el por qué de su estado emocional.Sería una pelicula a "revisar" porque recuerdo que me gustó mucho en su momento.SaludosRoyPD: Creo que haces bien, siendo ecléctico y mezclando un poco de todo, me parece que este comentario ya te lo hice, o por lo menos lo pensé, hace las bitácoras mucho más amenas. Yo no suelo hablar mucho de estrenos, me centro más en intentar rescatar o descubrir, cosas, me parece más interesante, también para mí que me obliga a descubrir, como culo inquieto quee soy, cine, sobre todo pero también pintores e ilustradores, que me gustban, que aprecio o que descubro.

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